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sábado, 14 de noviembre de 2009

Actividad 24. J. S. Bach, un siervo de Dios.

. J. S. Bach, un siervo de Dios.

Ésta pieza desde un principio es muy alegre por los violines que se logran apreciar y luego viene las voces desde atrás para subirle el tono y cambiar por completo el ritmo de la melodía, eh de reconocer que es una pieza que transmite entusiasmo, de seguro debe de ser por los violines, y el violonchelo, al escucharla creo que para mi particular punto de vista me emociona, hace vibra mi pecho creo que es muy buena la combinación de las voces, sus armonías y lo complicado de los agudos, ya que son muy altos, pero en sí es buenísima, me hubiese encantado haber estado en ese momento, o en aquella época y poderla apreciar en vivo, aparte es como muy alegre la canción, es muy amena, simplemente me gusto.
Ahora bien la diferencia con las anteriores; si recuerdo bien, la de la sibila era una mujer quién la cantaba, con una potente voz, una soprano prodigio, no recuerdo muy bien, si era un canto para la muerte, ó que te invitaba a recibir a la muerte pero era muy tranquila y pasiva, todo lo contrario ala otra; "Dances from Terpsichore" esa por ejemplo, era una melodía para las fiestas de los plebes, muy rítmica y con diversos instrumentos.
En conclusión, las 3 son melodías muy distintas, y cada una marca una época de la historia.

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